No recuerdo bien, el día, ni la hora, sé que era un mes veraniego y que pensé que quizá Sunom habría cogido vacaciones así que no esperaba que nos viesemos.

Yo estaba con mi pareja, hablando de la oferta de turno y apareció Sunom. Me saltó el estómago, me flotaron las venas y se me corto la respiración, nos miramos, en ese momento noté como si intercambiaramos millones de pensamientos, como si nos conocieramos, como si nos entendiesemos.

La luz que suele iluminar "el sitio" dónde nos vemos, no me permite asegurar al cien por cien de que color tiene los ojos, diría que marrones, oscuros seguro, aunque el color no importa lo importante es que para mi son dos agujeros negros.